jueves, 20 de julio de 2017

HASTA LOS "POPULARES" TENEMOS DERECHO

Si, porque tenemos derecho a nuestros pequeños momentos de "gloria" personal , siendo siempre sabedores, por supuesto, de nuestras limitaciones físicas, en este caso y de las circunstancias de las que vienen acompañadas.
El pasado sábado disputaba por segundo año el 10K solidario que organizaba el Banco Santander en Monzón, esta vez en formato semi nocturno y que tuvo una muy floja acogida , tan sólo 80 participantes en la prueba mayor ....de ahí, mi comentario anterior sobre las circunstancias del resultado final.
Hasta allí bajamos un grupo de nueve socios del Club para participar en ambas distancias.
Antes de la salida, el saludo, siempre cordial y educado, y la foto de rigor con el mítico Abel Antón, uno de los cuatro padrinos que tiene la entidad bancaria para las pruebas que organiza.
Tras unos momentos de incertidumbre sobre la hora de la salida (la organización en varios aspectos dejó mucho que desear), nos colocamos en la línea de salida minutos antes de las nueve y media de la noche.
Tras unas palabras previas del doble campeón mundial de maratón, se canta la cuenta atrás (literal) y se da la salida por el Paseo San Juan Bosco en dirección hacia la Plaza del Ayuntamiento.
Al ir juntos con los del 5K el ritmo inicial es muy alto y yo decido ir a la par de Abel a ver hasta dónde soy capaz de aguantar, no todos los días se tiene una oportunidad así.
El primer kilómetro lo pasamos en 3'53", es muy rápido para mí, pero, la verdad es que  no me encuentro mal del todo y pienso que hay que aprovechar ahora a restarle segundos al minutero para luego, cuando llegue la "crisis" tener un buen colchón detras.
Una vez pasada la plaza del Ayuntamiento, nos adentramos por varias calles estrechas hasta que salimos a la zona deportiva donde viene un repecho corto, pero exigente que nos hace "resoplar" un poquito.
Segundo kilómetro...y más rápido todavía, 3'48"....veré a ver cuánto más sé aguantar ahí porque a esa velocidad no me veo ocho kilómetros después.
Nos hemos quedado solos con Abel y voy siguiendo sus consejos en las trazadas de las calles, dejándome él, sitio para que las tome por el lado más corto.
Verme en esta situación, para un aficionado al deporte y al atletismo como yo, es un lujo que sé que no voy a poder disfrutar mucho más.
Llegamos al tres, todavía juntos, "picándolo" en 3'54", y al "4" en 3'55".....lo cierto es que un comienzo así hacía mucho tiempo que mis castigadas piernas no lo recordaban.
Ahora sí que sí, he llegado a mi tope y debo descolgarme un poco para "respirar" porque sino, cuando hagamos el primer paso por meta, me voy a tener que parar.
Veo como se va alejando poquito a poco de mí y decido "levantar" el pie y ponerme a ritmos más "humanos" para mí.
Al paso por la calle paralela a la zona de meta recibo los ánimos de Eliseo Martín que no ha podido correr por lesión que me conmina para que vaya a por Abel....¡qué más quisiera yo!....
Entro de nuevo al Paseo San Juan Bosco, zona de meta y kilómetro cinco.
El tiempo parcial es de 4'08" y el total de este primer 5000 es de 19'38"....está fantástico....ojalá lo supiera mantener durante la otra mita de carrera.
Tras el avituallamiento ya sólo quedamos los que estamos participando en la prueba larga, por tanto, todo queda ya mucho más clarificado y despejado.
Este "sexto" kilómetro va a ser el más lento de todos (4'16") y en el que más estoy sufriendo, ya que, físicamente acuso el sobres fuerzo de los kilómetros anteriores y mentalmente saber lo que falta por delante me está minando un poco la moral.
En el callejeo que se hace tras pasar la plaza del Ayuntamiento pierdo visualmente a Abel, y eso también me descorazona.
Pero un poco más adelante, cuando ya encaramos calles más rectas, lo vuelvo a ver, y eso, unido a los ánimos que vienen desde las aceras (¡gracias Nuri!) y un comentario que me hacen desde el público que me indican que voy octavo, hacen que me recomponga un poco y vuelva a encontrar ese plus de motivación que había perdido.
El "7" lo vuelvo a pasar por debajo de 4', pero sé que será un espejismo porque las piernas "chimecan" y no me van a permitir más alegrías.


No pierdo de vista a Abel, soñando un "milagro" , para mí, que sería alcanzarlo y llegar juntos a meta,  pero tampoco me despisto ni pierdo de vista y sobretodo oído por lo que venga detrás.
Y digo oído, porque apenas giré dos veces la cabeza para ver qué distancia le tenía tomada a mi inmediato perseguidor, pero sí agudicé el oído para controlar cuanto tiempo pasaba desde que yo pasaba por un grupo de gente hasta que volvía a escuchar los aplausos dirigidos al siguiente corredor......cosas de "frikis" la verdad.
Llego al kilómetro nueve en 4'09", y sé que si no pasa nada "raro" voy a aguantar ese octavo puesto.
Ahora sí, subo por la Calle Santo Domingo y giro a la derecha, de nuevo hacia San Juan Bosco para encarar la recta de meta.
Veo y escucho la entrada de Abel, miro para atrás para cerciorarme de que no hay sorpresas de última hora y cruzo la línea de meta en 8ª posición de la general con un tiempo de 40'33"....
Estoy empapado de sudor y al principio un poco "cabreado" por no haber podido bajar de esos 40' que tanto me "rondan" por la cabeza.
Como todo lo que se quiere y se desea, con trabajo y perseverancia, como hacen las hormiguitas, seguro que se consigue.
Para mi "friki-museo" particular, quedará este "top-ten" tras Abel Antón...los "populachos" nos conformamos con cositas así.

"Recuerda, los aviones siempre despegan con el viento en contra, nunca a favor".- Henry Ford


martes, 27 de junio de 2017

10K SAN ESTEBAN..PORQUE NO SE PUEDE PEDIR MÁS

....Por tan poco.
Una carrera, cuya inscripción es gratuita, que te dan una camiseta y un buen avituallamiento, un excelente y cercano trato al corredor por parte del pueblo de San Esteban de Litera y sus organizadores, de la Peña La Figuera, para mí, tiene todo el respeto del mundo y el "perdón" por cualquier error u omisión que hayan podido tener...si lo tuvieron.
Antonio, Gregorio, Pablo, Miguel, Enrique y yo fuimos los seis representantes del Club que nos bajamos en una, afortunadamente, fresca y medio lluviosa mañana de domingo.
Un respiro y alivio, tras las altísimas temperaturas que llevábamos padeciendo durante los días anteriores.
Por mi parte, mi única intención es intentar echar una mano, dentro de lo que pueda, a Raquel ya que no me encuentro lo suficientemente capacitado para hacer algo más.
Llevo las dos noches anteriores durmiendo muy mal por el calor, eso, sumado a mi trabajo y al perfil duro de la carrera hacen que se me quiten las ganas de ir de salida a "cara de perro".
Minutos antes de las nueve y media de la mañana, comienza a "chispear", cosa que se agradece, siempre que no vaya a más.
Nos colocamos bajo el arco de salida, situado en el Parque de el Prado, y escuchamos pacientemente las extensas explicaciones de uno de los organizadores, que la verdad, a los que no conocemos el terreno ni la zona, nos resultan de lo más estériles, pero bueno, se le agradece el esfuerzo.
Con una cuenta atrás,numérica y verbal comenzamos.
Los primeros metros son dando una vuelta al parque, pisando una húmeda y blandita hierba, para después de rebasado el arco de salida/meta dirigirnos hacia el interior de San Esteban.
El primer kilómetro se pasa en 4'16", y, aunque no está mal, sabemos que va a ser un espejismo porque el terreno se va a poner complicado.
Comenzamos, sobre asfalto, una subida muy exigente.
En el grupo van las tres primeras chicas, Nuri, Mónica y Raquel, tres buenas "galgas" que, aunque sea una carrera "menor", en cuanto se ponen un dorsal, no perdonan.
Poco antes de coronar, se va marchando Nuria, pero lo hace casi, sin querer, porque lleva hablando y saludando a todo el mundo desde el principio de la carrera, mientras los demás,sobretodo en esa subida, no podíamos apenas "farfullar" unas palabras, es increíble lo de esta mujer.
Tras el respiro de finalizar ese primer "rampón" y beber un poco de agua, nos lanzamos por un camino cuesta abajo en el que hay que ir casi en fila india.
Sobre el "3" nos adelanta Mónica, otra súper clase, e intento ponerme tras ella, aunque veo que lleva una marcha más, que en ese momento no se va a poder poner.
El circuito consta de dos vueltas de cinco kilómetros y está jalonado de subidas y bajadas, por tanto, intentar ir ahí a buscar o a hacer "marca" es una tontería.
Regresamos al Parque del Prado para finalizar la mitad de carrera, es el kilómetro 5 y lo pasamos en 22' justitos, está muy bien para ser el terreno que es.
Salimos ahora ya directamente al Camino del Polideportivo y enlazar, de nuevo con la subida más dura del circuito.
Veo más arriba a Mónica, segunda clasificada y tomo una referencia en una señal.
Cuando pasamos son 48" aproximadamente los que nos lleva de diferencia y ha parado a andar en el avituallamiento, por lo que, si las piernas van y tienen un poquito de "chispa" nos podríamos acercar.
Comenzamos a bajar y llanear por caminos.
Quiero decir que, a pesar de que tenía y debía estar muy pendiente de donde pisaba, de vez en cuando, cuando alzaba la vista podía disfrutar del paisaje y respirar hondo de ese aire y esa paz que dan los lugares tranquilos...
Llegamos al kilómetro ocho y tomo otra referencia, en una curva, con Mónica.
Le hemos reducido a 28" la diferencia, es bastante lo que hemos "arañado" si, pero va a ser insuficiente para darle alcance.
Tras una larga, estrecha y muy atractiva bajada, llegamos de nuevo al centro de San Esteban para iniciar los últimos mil metros hasta la línea de meta.
Intento apretar un poco, pero veo que Raquel no se acaba de enganchar, así que , a mantener.
Pisamos de nuevo la húmeda hierba del Paseo del Prado, mientras escuchamos por megafonía el anuncio de la llegada de Mónica a meta, como segunda clasificada.
Último giro a la izquierda, choque de manos por el buen trabajo realizado y cedo puesto y honores a ella que es la que se debe llevar el protagonismo, por ser tercera clasificada.
Al final , ha salido un tiempo de 44'05", y yo con sensaciones de haber podido dar mucho más, que es lo bueno, por tanto, más que satisfecho.
Tras las despedidas con todos los conocidos, que cada vez son más, regresamos a Barbastro toda la expedición comentando las posibles próximas carreretas en las que nos veremos....y es que....esta gente es insaciable...bueno...mira quien fue a hablar.

Gracias por las fotos a Manolo Susín y Montse Horta.

"La gota de agua perfora a la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia"



lunes, 12 de junio de 2017

"SE ME HA CAÍDO UN MITO"

Con esa frase me recibió el bueno de Alejandro Casterlenas sobre el kilómetro cinco de carrera en plena subida hacia la Carrodilla, mientras estaba atravesando una de las pájaras más monumentales de mi "carrera" deportiva.
Y es que..."esto del Trail" no está hecho para gente "fina" como yo.
A las siete y media de la tarde ,y con 35º de temperatura, partíamos casi cien corredores desde la Puerta del Sol de Estadilla para completar los quince kilómetros de la distancia mediana de la cuarta edición de la Trail Sierra de la Carrodilla.
La idea desde la salida era, intentar ayudar a Raquel a quedar lo más adelante posible en un terreno que claramente no es el nuestro.
Se sale, bueno, salimos muy rápido, merced a esa "excitación" de los inicios, que estamos pisando asfalto y que el desnivel, en esos primeros metros, es muy favorable.
A partir del kilómetro dos nos adentramos en el monte y de ahí ya, paulatinamente, iniciamos la
subida, que se alargará durante seis kilómetros más hasta alcanzar la ermita de la Carrodilla a más de 800 metros de altitud.
Llega el primer avituallamiento ya en el kilómetro tres (muy bien la organización con la previsión de agua viendo el tremendo calor que hacía) y en cuanto bebemos un poco y nos "remojamos" la cabeza continuamos trotando.
Ahora empieza lo más duro....el terreno se empina de manera más seria.
Vamos en fila india y en algunos tramos intentamos correr y adelantar corredores, pero a mi,me está costando una barbaridad el recuperar el aliento en cada cambio de ritmo.
Siento una enorme fatiga, sudo una barbaridad y en algún momento pierdo la fuerza necesaria para impulsarme en algún exigente repecho.
Tanto es así que sobre el kilómetro cuatro, decido echarme a un lado, hacer un gesto con la mano para que me adelanten y parar.
Me agarro sobre mis rodillas porque estoy k.o., sudo una barbaridad y en ese momento me veo sin fuerzas para seguir.
Aquí no puedo hacer otra cosa que AGRADECER con mayúsculas a todos y cada uno de los corredores que pasaron a mi lado y se preocuparon por mí, en especial a Martín Cubelos que me cedió su agua y me esperó.
Ese agua medio caliente por el paso de los kilómetros y el enorme calor que hacía, me dio la energía suficiente para poder continuar ascendiendo.
Un poco más arriba llega el "pasaje" que contaba al inicio.
Animando a los corredores al lado de una piedra grande están Javi Cabestre y Alejandro que me hace ese comentario de "se me ha caído un mito...¡¡Fernando corriendo una trail!!"..
A pesar de mi estado físico y anímico me saca una sonrisa y decido volver a parar allí a su lado para intentar recuperarme un poco más,
Le digo a Martín que continúe y vaya para adelante, que yo necesito oxigenarme de nuevo.
Javi me da un poco de bebida isotónica que tiene allí y que agradezco enormemente y les pregunto que donde coño acaba esta subida.
"¿Ves esas piedras en forma de gato?, pues en cuanto llegues ahí ya es todo tendido hasta la Carrodilla y de ahí todo bajada hasta Estadilla"...confío en las palabras de Alejandro y continúo para arriba.
Ha pasado Marcos y poco a poco, tras alcanzar esas piedras me voy acercando a él hasta que lo alcanzo en el siguiente avituallamiento donde han tenido la gentileza de colocar un arco de agua que sienta de lujo.
Ahora, con la compañía de Marcos, como en otras buenas ocasiones, vamos trotando-andando-charrando hasta que llegamos a la altura de Martín.
En una bajada nos vamos despegando de Marcos y nos dirigimos juntos hacia el ecuador de la carrera situado en la ermita de La Carrodilla, en el punto más alto de esta distancia, los 815 metros.
La llegada allí es una gozada, por el copioso avituallamiento que hay y el excelente trato, cariño y ánimos que dan los voluntarios.
Una vez superada toda la subida y bajado un poco (sólo un poco) la temperatura, siento que mi cuerpo está mucho mejor.
Bebo agua, como sandía y arrancamos junto a Martín para completar los últimos siete kilómetros hasta meta.
Nada más empezar, llega una bajada muy pronunciada en la que me lanzo, como se suele decir en el argot ciclista, "a tumba abierta".
Siento que poco a poco me voy despegando de Martín, le pido "permiso" para irme, me lo concede y me "tiro" para abajo.
Es una bajada pronunciadísima, voy lanzado, con ganas y con las piernas "cachondas" para quitar esa mala sensación de la subida.
Pero poco antes de llegar al avituallamiento de "la Mentirosa" veo a una chica sentada a la orilla del camino.
Casi derrapando, por la velocidad y el desnivel, paro a su lado.
Se ha torcido el tobillo y la pobre está desesperada.
Me quedo junto a ella hasta que llega Martín y otro corredor (ambos conocidos de ella) para que la atiendan y , como llevan teléfono poder llamar a la organización.
No obstante, yo llego poco más adelante al avituallamiento y se lo comunico a los voluntarios que hay para que vayan a recogerla.
En ese último avituallamiento antes de meta, bebo agua en un momento y vuelvo a arrancar con fuerza para completar los últimos 5 kilómetros.
Les estoy quitando el "polvo" a las piernas porque estoy literalmente "volando" por los caminos, alcanzando y adelantando a multitud de corredores que me precedían.
Ahora mismo estoy yendo a "cara de perro", sacudiéndome de encima esa rabia por el tremendo "pajarón" que he pillado subiendo.
A falta de menos de dos kilómetros alcanzo al compañero David, pero son sólo unos segundos los que permanezco a su lado porque en plena bajada mis piernas me piden más y me lanzo "desbocado" hacia meta...¡ya perdonarás!.
Llego a Estadilla, piso asfalto y ahora sólo queda superar ese último kilómetro en el que sigo alcanzando corredores que deben de pensar que acabo de salir hace poco por la manera en la que estoy llegando.
Curva a la izquierda y encaro la recta de meta de nuevo en la puerta del Sol.
Meta alcanzada, puesto 27º de la general con un tiempo de 1h 31' 56" y con los tres últimos kilómetros corriendo por debajo de 4' el kilómetro...¡brutal!..
Si pienso qué hubiera pasado de no haber sufrido ese desfallecimiento.....
Una vez pasado el arco , tengo la necesidad de sentarme porque estoy muy fatigado, empapado de sudor y ahora mismo me tiemblan las piernas, merced al enorme "castigo" que les he dado en esos últimos siete kilómetros.
Definitivamente estos no son mis terrenos, pero como dije, teniendo fiesta y siendo en Estadilla, había que estar si o sí.
Para acabar quiero agradecer a todos los voluntarios y organizadores su excelente trabajo y trato dispensado de principio a fin y a todos los que se preocuparon de mi cuando me quedé "grogui" subiendo a la Carrodilla...detalles así hacen grandes a las personas.
Ahora, espero buscarme alguna de "mi estilo" (o sea, de asfalto) para intentar disfrutar más.

"Si permaneces esperando el momento ideal nunca saldrás de donde estás, es preciso un poco de locura para dar el siguiente paso" .- Paulo Coelho.

Fotos: Manolo Susín, Sergio Barba y organización



martes, 16 de mayo de 2017

UN "TOP 10" EN LA PRIMERA MEDIA DE ALTORRICÓN

Se celebraba la tercera edición del "Running Festival" de Altorricón, prueba en la que he sido fiel participante desde su primera edición.
Las dos primeras ediciones se disputaban en sábado por la tarde y eran dos carreras, una de 5 y otra de 15 kilómetros.
Pero este año han hecho cambios (hay que probar cosas y me parece muy bien) y además de pasarla al domingo por la mañana aumentaron pruebas y distancias.
A la de cinco kilómetros, sumaron una de diez, y la anterior de quince la transformaron en una media maratón, así que, para mí, una distancia mucho más atractiva.
Hasta allí me desplacé con dos veteranos e incombustibles atletas del Club....que estos sí que lo son....lo de atletas me refiero, por supuesto.
Antonio Gistaín que haría la de cinco kilómetros y Gregorio Puy que se lanzaría a por los diez.
Por tanto, habría un representante de Barbastro en cada prueba.
Madrugamos y llegamos prontísimo hasta Altorricón, tanto que, casi les tenemos que ayudar a colocar el arco de salida.
Tras la recogida del dorsal nos dio tiempo a dar un paseito por los alrededores, buscando un bar abierto,cosa que no encontramos, para regresar de nuevo al pabellón y tomarlo allí, gracias a los voluntarios de la carrera y entregar dorsales.
Es bonito, por lo menos para mí, el acudir a estas "carreretas" y tener que parar cada poco tiempo a saludar a tantos amigos que uno ha ido haciendo en este mundillo popular.
La verdad es que nos hemos visto en tantas, y las que nos quedan, espero, que uno ya tiene una relación excelente con muchos de ellos.
La salida de la media maratón es a las nueve y media y a pesar de que es una hora bastante temprana, la temperatura es bastante alta (marcando casi los 20º a esas horas).
Los veintiocho participantes de esta primera edición de la media maratón de Altorricón, nos dirigimos hacia la línea de salida.
Ha venido Raquel, y una vez más, intentaré echarle un "capote" a ver si puede conseguir la victoria , ya que yo, físicamente,no estoy para muchas historias más.
Comenzamos la carrera saliendo del patio de las escuelas para recorrer durante dos kilómetros las calles de Altorricón.
Obviamente, y dada la participación que hay, nos encontramos en seguida en los puestos cabeceros de carrera...puestos que no soltaremos ya en toda la prueba.
Esos primeros dos mil metros son por asfalto y es una primera toma de contacto antes de salir por caminos en dirección a las piscinas.
Desde ahí hasta prácticamente el kilómetro ocho de carrera todo va a ser cuesta arriba, por tanto, va a ser imposible intentar mantener un ritmo de carrera por debajo de 4'25" como habíamos hablado antes de empezar.
En un par de cambios de dirección a izquierda o derecha miro hacia atrás para verificar si pudiera venir alguna otra corredora que pudiera "incomodarnos" al final, pero cual es mi sorpresa, cuando oteando la lejanía no veo a nadie...ni humano ni animal....la distancia con los siguientes clasificados es enorme.
Esta circunstancia es algo que, en algún momento, me hace dudar de si estamos siguiendo bien las indicaciones marcadas para que no nos vuelva a pasar un "Estadilla 2014" (esto es que nos perdimos por el monte en la I Trail de la Carrodilla e hicimos kilómetros de más).
Una vez verificado que no nos hemos confundido y que no corre peligro su victoria en la prueba (esto confirmado por su familia que nos sigue fielmente en muchas partes del recorrido), decidimos levantar un poco "el pie" e intentar disfrutar de la carrera lo máximo que podamos.
Tras esos kilómetros en suave pero constante subida, salimos del camino y pisamos asfalto llegando a la localidad de Algayón.
Allí se concentra un buen número de personas y otro avituallamiento líquido y sólido...bueno, aunque lo que hay como tal son chucherías. 
Pasamos el kilómetro 10 en 44'51"... 
En otra carrera me hubiera puesto nervioso por pasar con ese tiempo pero hoy, para nada.
Ni es el día, ni el circuito, ni las circunstancias físicas están como para ir a buscar una posible buena marca.
Tras ese tramo (bendito para mí) de asfalto, volvemos a regresar a los caminos en dirección a La Melusa.
Ya, a partir del "14" le voy diciendo a Raquel que si ve que puede tirar para adelante que lo haga, porque me estoy dando cuenta de que ya no le estoy aportando nada más que la compañía, y siento que si ella aprieta un poco yo he de redoblar esfuerzos para ponerme a su lado, y no creo que le merezca la pena seguir así.
Hasta el kilómetro dieciséis el terreno es muy favorable e incluso a veces monótono por el paisaje, lo que permite que rodemos con toda la comodidad que podamos pese a la alta temperatura que tenemos y que hace que no dejemos de beber agua en todos los avituallamientos existentes e incluso tener que echármela por encima de la gorra en varias ocasiones.
A partir de ese kilómetro iniciamos el regreso a Altorricón, pasando cerca de la Ermita de San Bartolomé.
Yo estoy sintiendo mis piernas muy pesadas y no creo que pueda aguantar con ella hasta el final.
Volvemos a pisar el asfalto , esta vez ya de manera definitiva para afrontar los dos últimos kilómetros para meta.
Estamos llegando al kilómetro 19 donde hay un duro repecho...agacho la cabeza, miro al suelo e intento aguantarle el ritmo pero me está costando una barbaridad...
Consigo hacerlo hasta el final de la subida, pero en el descenso posterior donde está el kilómetro 20... me quedo.
Es una larga recta en bajada que empalma con otro repecho al entrar a Altorricón y afrontar ya, ahí los últimos 1100 metros hasta meta.
Mientras subo por esa subida me "acompaña" de fondo la música y la voz del speaker de la zona de meta, sonidos que ya no dejaré de escuchar hasta que la cruce.
Ahora ,ya sí, callejeo brevemente por los alrededores del pabellón y entro en la plaza de las Escuelas para encarar la línea de meta.
Finalizo mi 117ª Media Maratón con un tiempo de 1h 35' 45" en el puesto 8º de la general y el objetivo de victoria de la carrera para Raquel de sobras conseguido.
¡Ah, por cierto!....para los que se hayan llevado las "manos a la cabeza" por mi puesto en la general, debo recordar, como decía al principio que éramos 28 los que tomamos la salida en esta distancia, por tanto, lo del puesto es meramente anecdótico.
Tras la bajada de temperatura corporal producida por el calor, gracias a la ducha y la habitual recogida de premio por parte de Goyo, regresamos a Barbastro a descansar y a intentar recuperar cuerpo y mente para seguir teniendo ilusiones...que al fin y al cabo,  es de lo que único que se trata en esta vida.

"El día a día y las circunstancias nos desgastan a todos....lo importante es recordar, de vez en cuando, lo que nos motiva a luchar y soñar"






martes, 9 de mayo de 2017

EN TÁRREGA, DE ESTRENO EN LA 116

Hacía ya tiempo que la iba viendo en este loquísimo y ya excesivamente saturado calendario de carreras populares pero por unas cosas u otras nunca había podido acudir.
Esta vez, este año, y pese a que trabajaba de tardes (¡ya ves qué sorpresa, ni que fuera la primera vez!), me inscribí a la Media maratón de Tárrega.
Antes de las seis y media de la mañana y que sonara el despertador ya estaba en pie...cuando no puedes dormir es mejor eso que estar dando vueltas en la cama.
Sabía que iba a ser un día largo y duro física y mentalmente así que, mejor pensar en positivo e ir bien cargado de energía con un café bien largo, de esos que me gustan.
A las siete y media había quedado en el Club con el resto de expedición...Nicolás, Pablo, Enrique y Miguel Angel volvían a ser, una vez más, fieles compañeros en otra de nuestras "carreretas".
En poco más de una hora llegábamos a las inmediaciones del pabellón polideportivo de Tárrega y tras la recogida del dorsal (por cierto, el azar quiso que tuviera asignado el 116), fuimos a los vestuarios a cambiarnos.
Ha salido un día espléndido, sol en todo lo alto (lo merecía) y una temperatura muy agradable.
De hecho, se agradeció que la salida fuera a las nueve y media, puesto que si hubiera sido más tarde lo hubiésemos pasado bastante mal.
Tras la obligada foto y un suave trote por la zona de salida y meta, nos metemos ya entre el mogollón de corredores. 
Mi intención...la de siempre, mientras puedan mis piernas y corazón...intentar bajar de los 90', aunque ya me han advertido que es un circuito rompepiernas muy exigente y que es complicado hacer buenas marcas.
Cuenta atrás y ¡arrancamos!.
Esta media maratón combina el asfalto con tramos por caminos, así que va a ser una experiencia que hace muchos años no tenía (desde la ya desaparecida de los Monegros).
Nico y Pablo se van para adelante, y yo, me pongo a la vera de Enrique.
Los dos primeros kilómetros son urbanos y a partir de ahí nos adentramos en un camino de tierra paralelo a la autovía.
Añadir leyenda
Los dos primeros kilómetros de carrera han salido muy bien (4'04" y 4'00"), pero a partir de ahora, estos van aumentando merced a los continuos sube y bajas que hay.
El paso por el cinco, al paso de Villagrasa se hace en 20'46", lo cual está muy bien.
Continuamos juntos ,con Enrique, hasta el kilómetro seis, en el que en un repecho, tras el avituallamiento, se queda un poco.
Yo, sigo para adelante porque quiero intentar acercarme a esa "obsesión" mía.
Salimos de este primer tramo de tierra hacia una carretera y pisamos de nuevo asfalto en dirección de nuevo a Tárrega.
Ahora viene una recta enorme, con el sol de cara, y en descenso que ayuda a "soltar" (si en mi caso vale esa palabra) las piernas.
Entramos en Tárrega y cuando llegamos al kilómetro nueve se separan las dos carreras.
Los del 10 se van a la derecha hacia meta y los de la media maratón nos vamos a la izquierda.
Llego al kilómetro diez de carrera y el tiempo de paso es de 42'38", estoy, aunque justito, dentro de los márgenes para intentar el objetivo.
Ahora vamos en dirección hacia El Talafell a través de una carretera que nos va a llevar de ida y de vuelta durante los siguientes 10 kilómetros.
Se agradece la iniciativa de unos vecinos que con unas mangueras con difusores nos hacen un arco de agua para mitigar un poco el calor que está haciendo.
Todo el tramo de ida hasta el bucle que hay en Fonolleres (cinco kilómetros) es en ligera pero constante subida, lo que, unido a la temperatura ambiente está haciendo mella en todos los corredores.
Se me está haciendo muy duro y pese a que mis tiempos parciales, nunca suben por encima de los 4'30", no me estoy encontrando nada cómodo y estoy empezando a tener mucha fatiga.
Veo un poco "la luz" cuando ya nos cruzamos a la cabeza de carrera, porque sé que ya me queda poco para dar la vuelta e iniciar el descenso.
En el "14" volvemos a pisar tierra, pero va a ser muy poco tiempo.
Llego al avituallamiento del "15", giro de 180º y regreso por donde hemos venido hacia Tárrega.
En ese punto saco mi gel Biofrutal de naranja y me lo tomo junto al agua que me han dado.
Ese "in pass" me ayuda, por lo menos, a activarme un poco física y mentalmente.
Comienzo los últimos seis kilómetros con terreno, más o menos favorable,  con la distracción de ver por el lado contrario al resto de corredores que suben (muchos, por cierto andando) y con una suave brisa que viene de cara, que se agradece enormemente para suavizar el calor.
Como digo, el terreno, ahora es bastante más suave, pero aún así hay varios repechos que rompen el ritmo y provocan "quejidos" en mis piernas.
Estoy llegando de nuevo a Tárrega y, debo agradecer, la compañía y ánimos de un Policía Local que, con su moto, se mantuvo a mi lado durante más de un kilómetro jaleándome...detalles que sorprenden y que gustan mucho.
Llego al kilómetro 19, miro el reloj y veo que va a ser imposible bajar de los 90', pero lo menos voy a intentar hacer una marca lo más digna para mí.
Ahora ya hay bastante público en la calle y esos ánimos hacen que todos echemos el resto...
El paso por el 20 lo hago en 3'56", pero por muy rápido que vaya esos últimos 1100 metros va a ser imposible obrar el "milagro".
Encaro la recta final , intento echar el poquito resto que me queda en este cuerpo y cruzo mi 116 línea de meta de una media maratón en el puesto 38º de la general  (de 300 llegados) con un tiempo de 1h 31' 45" (a 4'19" de media)...no pude dar para más...o para menos.
Tras la ducha y el excelente avituallamiento que hubo (bocadillo de longaniza incluido, que me sirvió de comida), regresamos a casa con celeridad puesto que tanto Miguel, como yo, debíamos ir a trabajar.
Por cierto....¿intuis cómo nos fue la tarde en el departamento?....pues sí... FATAL!...mis compañeros lo podrán corroborar o desmentir.
Hubiera preferido estar en otro sitio, pero...ya llegarán otras oportunidades.
Sigo en mi "mundo" popular y con la ilusión intacta por seguir haciendo carreras mientras la salud y las ganas me permitan.
¿La siguiente?...pues nunca se sabe..la que me apetezca , donde me apetezca y cuando mis turnos de trabajo me lo permitan.
"Despierta cada mañana con el pensamiento de que algo increíble está por suceder"